Sueño

Cuando uno se encuentra en ese limbo entre el tener los ojos abiertos y el comienzo del sueño ve cosas muy extrañas. Ve una justicia ajusticiada y un periódico que informa. No ve como el banco roba hogares y sí a un parado que trabaja. Ve un fútbol que paga y deja de pensar en la amnistía. No ve a nadie dormir en la Gran Vía ni a otros tirar comida. Sí ve un spam convertido en cadena de favores y un nadie que de pronto se convierte en alguien. Ve una firma hecha donación y un almanaque, un calendario de mejoras. Ve y también oye, por ejemplo, al silencio de charla con la censura y a dos personas enamorarse con la que está cayendo. Ve boinas negras convertidas en cuadros de Picasso y tanques hechos esculturas de Dalí. En ese limbo, uno ve a un amigo escribir, la ve a ella y escucha a alguien que le dice: “Vive hoy, que el mañana ya vendrá”. A veces, uno ve estas cosas y no son ciertas. Muchas otras, las ve y están ahí.